miércoles, 21 de mayo de 2008

Mal viaje


Elige la vida.

Elige un empleo.

Elige una carrera.

Elige una familia.

Elige un televisor grande.

Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos.

Elige buena salud, colesterol bajo y seguro dental.

Elige hipoteca a interés fijo.

Elige un piso piloto.

Elige a tus amigos.

Elige ropa deportiva y maletas a juego.

Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos.

Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana.

Elige sentarte en el sofá a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura.

Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro.

Elige la vida…

¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así?

Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa.

¿Y las razones?

No hay razones.